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Apenas requiere mantenimiento (coste de mantenimiento
muy reducido)
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Ahorro económico (Ahorra hasta un 95% el consumo
de agua respecto a un césped natural)
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Regar, sembrar, segar y fertilizar ya no es necesario
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Las condiciones climáticas no influyen en el producto
(un césped verde los 365 días del año)
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Sin crecimiento de musgo en zonas sombrías
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Las plagas, la fiebre del heno y los topos ya no serán
problema
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Favorable para el medio ambiente (fertilizantes y pesticidas
ya no son necesarios)
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Resistencia a los rayos UV muy alto (y garantizado). Césped
sin “calvas” ni zonas amarillas.
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Muy alta resistencia al desgaste y altísima durabilidad
(resistencia al cloro y otros productos químicos,
al agua de mar, revestido para tener resistencia al fuego
y ser “autoextinguible”)
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Perfectamente compatible con animales de compañía.